Venezuela: entre dos frentes de batalla

Pasqualina Curcio Curcio

Fuente: Agencia de Noticias RedAcción

Como el resto del mundo, literalmente hablando, los venezolanos estamos batallando día a día y desde el 12 de marzo de este año, contra un enemigo que, aunque minúsculo y casi invisible es muy poderoso, lo apodan covid-19. Simultáneamente, también a diario, desde 1999 momento en el que como pueblo decidimos avanzar hacia el socialismo, estamos batallando, sin tregua, en otro frente. Los grandes capitales corporativos y financieros transnacionalizados, mejor conocidos como imperialismo, nos declararon una guerra, que aunque no convencional es guerra al fin.

Combatiendo la pandemia

El primer caso de Covid en Venezuela se diagnóstico el 12 de marzo. Inmediatamente el gobierno bolivariano decretó la cuarentena voluntaria. Los vuelos internacionales y nacionales fueron suspendidos y las escuelas, universidades, fábricas y los comercios fueron cerrados. Se mantuvieron abiertos los sectores priorizados, alimentos, medicamentos, transporte.

En términos relativos, el número de casos, así como la tasa de prevalencia del coronavirus en Venezuela son bajos. Al 17 de junio de 2020, se registraban 3.150 personas contagiadas, 27 fallecidas y 835 recuperadas. El 77% de los casos son principalmente importados de Colombia y Brasil, países en los que lamentablemente los niveles de incidencia son relativamente muy elevados.  

Varios factores han sumado a la contención de la propagación del virus en Venezuela además del cierre inmediato de los vuelos y el confinamiento. La Plataforma Patria, un sistema que fue creado en el marco de la guerra económica para garantizar protección al pueblo venezolano mediante subsidios directos, ha servido para identificar en línea y en tiempo real eventuales casos de contagio para proceder a ubicarlos mediante visitas casa a casa, realizar las pruebas de diagnóstico rápido y de resultar positivo al Covid-19 activar los protocolos epidemiológicos. En Venezuela se han aplicado 1.081.542 pruebas  gratuitamente a través del sistema de salud, el cual, desde 1999 es público, gratuito y de libre acceso.

En este frente, a pesar de las dolorosas bajas, la batalla la vamos venciendo.

Combatiendo al imperialismo estadounidense

Mientras estamos batallando contra el coronavirus, el imperialismo estadounidense arremete contra el pueblo venezolano en una guerra que nos declaró desde el inicio de la revolución bolivariana.

A finales de marzo de este año, Mike Pompeo junto con el Fiscal General de EEUU, William Barr, acusaron a Maduro sin prueba alguna (como suelen hacer los voceros del imperio estadounidense) de “haber participado en una asociación criminal que involucra a una organización terrorista extremadamente violenta, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en un esfuerzo por inundar Estados Unidos de cocaína”.

En una flagrante incitación al delito y al estilo del viejo oeste, Pompeo, ofreció una recompensa de 15 millones de dólares a quien le entregase al presidente constitucional y legítimo de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro. Justificó su ofrecimiento afirmando que Maduro es el responsable del “tráfico internacional de narcóticos”.

De más está decir que el hecho verdadero y cierto es que Venezuela ni siquiera figura en los informes sobre drogas publicados por la ONU. Los niveles de producción, tráfico y consumo son relativamente tan bajos que no amerita mención en dichos informes. En cambio, de los 18 millones de personas que se estima consumen cocaína a nivel mundial, el 38% son de América del Norte y de las 245.400 hectáreas de cocaína que fueron cultivadas en 2017, el 69,68% 171,000 estaban en territorio colombiano (https://dataunodc.un.org/drugs).

Con la excusa de reforzar la vigilancia contra el narcotráfico, y en un intento de amenaza de invasión, el 2 de abril, EE.UU. desplegó su fuerza naval militar conformada por buques destructores, barcos de combate, aviones y helicópteros, cerca de aguas venezolanas, específicamente en el Mar Caribe.

Mientras montaban todo este show del supuesto combate contra el narcotráfico, EE.UU. ponía en marcha la Operación Gedeón, incursión marítima de un grupo de mercenarios por las costas del Norte, específicamente por los estados La Guaira (Macuto) y Aragua (Chuao) cuyo principal objetivo era infiltrar grupos armados en Venezuela para asesinar al presidente Nicolás Maduro y derrocar la revolución bolivariana.

La operación fue coordinada por el estadounidense Jordan Goudreau, ex boina verde de Estados Unidos, quien como representante de la Empresa Silvercorp suscribió un contrato por 212 millones de dólares para ejecutar el plan incluyendo el pago a mercenarios (https://laiguana.tv). Juan Guaidó, apátrida venezolano, siguiendo instrucciones del gobierno de EE.UU. y con el apoyo del gobierno de Colombia, los contrató.

Surge la pregunta: ¿de dónde obtuvo Guaidó los 212 millones de dólares para cubrir sus compromisos del contrato?

El pueblo venezolano, en unión cívico militar, también salió victorioso en este otro frente de batalla contra el imperialismo estadounidense. Derrotó tanto la incursión del 3 de mayo en Macuto, la Guaira, como la del 06 de mayo en Chuao, estado Aragua.  

Las acciones que se han venido sucediendo son parte del guión para acabar con la Revolución Bolivariana.  En el documento del Comando Sur del año 2018 titulado “Plan Maestro para derrocar a la dictadura venezolana” se lee: “Continuar el fuego en la frontera con Colombia, multiplicar el tráfico de combustible y otros bienes, el movimiento de los paramilitares, incursiones armadas y tráfico de drogas, provocando incidentes armados con las fuerzas de Seguridad de la Frontera […]. Reclutar paramilitares mayormente de los campos de refugiados en Cúcuta, la Guajira y del Norte de Santander”.

Paralelamente, mientras desarrollaban sus planes de incursión paramilitar y mercenaria, la Casa Blanca intensificó la guerra económica que nos declararon desde 1999 cuando comenzamos a ser amenaza inusual y extraordinaria para el imperialismo por el simple hecho de querer transitar libremente hacia el socialismo.

En plena pandemia, el gobierno de Trump arremetió con el bloqueo económico, comercial y financiero contra el pueblo venezolano. A finales de mayo, amenazó a los países de todo el mundo con enfrentar severas sanciones si ayudaban a la flotilla de petroleros de Irán que traía combustible a Venezuela desde Irán. Afirmó Elliot Abrams: “Hemos alertado a la comunidad naviera de todo el mundo, a los propietarios de buques, capitanes de buques, aseguradoras de buques, y hemos alertado a los puertos en el camino entre Irán y Venezuela”.

Los 5 buques entraron en aguas venezolanas escoltados por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Llegaron a buen puerto. Otro frente en el que pueblo en unión cívico militar derrotó en tiempos de pandemia, al enemigo.

A pesar de la solicitud de cesar el bloqueo contra Venezuela hecha por Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, EEUU no solo lo mantiene sino que lo ha intensificado.

Por si fuera poco, y también en tiempos de pandemia, escalaron el ataque a nuestro bolívar. Arma criminal de la guerra economía que han venido accionando desde el año 2007 y con mayor intensidad desde la partida física del presidente Hugo Chávez en 2013. A través de portales web manipulan políticamente el tipo de cambio del bolívar con respecto al dólar induciendo una hiperinflación que a su vez deriva en la pérdida del poder adquisitivo, desfinanciamiento de la administración pública, contracción de los niveles internos de producción y escasez del efectivo.

Sin justificación económica alguna, entre marzo y abril de 2020, en medio de la cuarentena que ya de por sí implica una disminución de la actividad productiva, manipularon el precio del bolívar. En menos de un mes pasó de 75.000 BsS/US$ a 138.000 BSS/US$.

En la medida en que han transcurrido los años, el ataque a la moneda, la cual ha sido de todas las armas la más encubierta, se ha ido develando. El senador republicano Richard Black, confesó que es el imperialismo estadounidense el responsable de la pérdida de valor del bolívar: “”Hemos desmonetizado su moneda y, a través del sistema bancario internacional, hicimos que la moneda venezolana careciera de valor y luego vamos y decimos: ‘Miren lo malo que es este Gobierno, su moneda no vale nada’. Bueno, no fueron ellos, fuimos nosotros quienes hicimos inútil su moneda”

De batalla en batalla ha estado el pueblo venezolano desde 1999, Y de victoria en victoria en cada uno de los frentes en los que le ha tocado batallar.

Pasqualina Curcio Curcio: Venezuela, GT Crisis y Economía Mundial, Profesora de la Universidad Simón Bolívar, Premio Nacional de Periodismo 2020 en Venezuela.