2020: 4t de AMLO y Las Pensiones

Gustavo Leal F.*

Foto: Otras Veces en Educación

El Acuerdo del 22 de julio 2020

1.- Además de sepultar un modelo pensionario deseable para el México del Siglo XXI y sus jóvenes, lejano a su principal oferta, el Acuerdo para el fortalecimiento de las pensiones firmado por AMLO con empresarios y trabajadores (Gobierno de México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Comunicado No. 061) no pagará mejores pensiones, pero, a cambio, si conllevará más subsidios fiscales. No resuelve el desafío estructural pensionario: el sistema de capitalización individual. Lo proyecta hacia el futuro y sólo atiende a un segmento de los trabajadores mexicanos: los que laboran en el sector privado (Aparatado A del Artículo 123 constitucional). Se urgencia responde al impacto económico del COVID-19: es un mensaje a los mercados. Por su contenido, incorpora un nuevo régimen financiero para los trabajadores del sector privado que les será lesivo.

el Acuerdo para el fortalecimiento de las pensiones firmado por AMLO con empresarios y trabajadores (Gobierno de México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Comunicado No. 061) no pagará mejores pensiones, pero, a cambio, si conllevará más subsidios fiscales.

El año 2020

2.- En agosto 2019, el presidente López Obrador había asegurado que durante su administración no se elevaría la edad de retiro. Lamentablemente, en el año 2020 la oferta no fue cumplida por los funcionarios federales de la educación (Secretaría de Educación Pública) al afectar severamente el Contrato Colectivo de Trabajo de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo en materia pensionaria.

3.- Posteriormente, el presidente se comprometió a que, durante su administración, estaría pendiente de que “no” se perdiera el ahorro de los trabajadores, garantizándoles protección frente a crisis económicas y financieras, porque son “sagrados”. También ofreció “revisar” los rendimientos para que el trabajador “reciba” lo que aportó, lo “justo”, una vez que se jubile: “vamos a llevar a cabo una revisión del comportamiento de las pensiones en general. Todavía no iniciamos”. E indicó que ella se realizaría “desde” la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre aquello que “han significado las AFORES en todo este período y qué se puede hacer racionalmente en el marco de la Ley”. Lo tenemos en la agenda, remató (Conferencia Matutina, 3.1.20).
4.- Poco después, apuntando más hacia el fondo del desafío pensionario, observó que durante el neoliberalismo se tomaron decisiones, no sólo en el caso de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), sino sobre el sistema de pensiones “en general”. De no hacer nada, acotó, los trabajadores “no recibirían su pensión: lo que les corresponde”. Había, en su opinión, una “devaluación en todo el proceso de las pensiones que va a reflejarse”. Por tanto, en el caso de “nuestro gobierno, los primeros casos -que son pocos, pero hablamos de miles- se estarán presentando en 2024. Luego se va a incrementar el número de gente con la mitad o menos de la mitad de la jubilación que les corresponde” (Conferencia Matutina, 24.1.20).

5.- Por tanto, el presidente estableció que finalmente el tema sería “abordado”. ¿Cómo? “Estamos hablando con el sector privado y con los obreros. Tenemos interés en buscar una solución”. Y, aclaró, “aunque a nosotros no nos pegue en el tiempo que vamos a estar” se convertirá en un problema “grande” -para el próximo sexenio y los futuros- si no se lo atiende “desde ahora”. Queremos buscar “opciones” alternativas. Para AMLO: eso era un “compromiso”. Y es que, indicó, los maestros, trabajadores del IMSS y aquellos con jubilaciones y pensiones en el ISSSTE “me lo están planteando”. Y para corporizarlo, comunicó, “contamos con el apoyo del sector privado. Es más: la propuesta viene de ellos y está aceptada por los sindicatos y no va a afectar a los trabajadores”. Vamos pues, concluyó, a buscar “la forma de resolverlo”. Y garantizó que en conferencia matutina se “dará a conocer el Plan antes de que finalice 2020: ya tengamos una propuesta” (Conferencia Matutina, 24.1.20).

6.- Todo lo anterior despertaba una profunda incógnita: si la propuesta “viene de ellos” ¿qué solución “para todos” podía representar? Sobre todo, si, como ocurrió, en el Acuerdo para el fortalecimiento de las pensiones, no se remodeló la capitalización individual y se la sigue preservando como la vía única para seguir pagando pensiones. El Acuerdo no representa una “solución”: es, nuevamente, una costosa e innecesaria postergación. Sin verdadero remodelaje del sistema pensionario no hay solución “para todos”.

7.- El Acuerdo del 22 de julio confirmó que, efectivamente, el presidente se ocupó pero no se preocupó del largo plazo del asunto público.

8.- El Acuerdo deja intacta la médula vertebral de la capitalización individual del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) impuesta por el presidente Zedillo en 1995 y que, al decir de la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro (El SAR a 23 años de su creación, 30 de junio, 2020):
“ha demostrado ser sólido y robusto. Con 66 millones de cuentas es el sistema de pensiones más importante del país, autofinanciado. Disminuyó en gran medida las presiones fiscales generadas al IMSS y al ISSSTE contribuyendo a finanzas gubernamentales más saludables. Los ahorros de los trabajadores suman hoy 4.2 billones de pesos y representan 17.2% del PIB. Son 15% del total de activos del sistema financiero. Del total de recursos 48.2% (2 billones) representan rendimientos netos de comisiones que se han generado a la largo del tiempo. El resto son las aportaciones tripartitas. El sistema ha otorgado una tasa de rendimiento anual nominal del 11.09% y 5.38 en términos reales. Las comisiones cobradas han disminuido aproximadamente en más de la mitad durante el período 2008-2020 pasando de 1.9 a 0.92%. El ahorro voluntario suma 102 mil MP”.

9.- De tal suerte que, el Acuerdo hace más de lo mismo esperando resultados diferentes. Y hace oídos sordos frente a la reiterada observación de que el desafío pensionario no se resuelve dentro de los límites del sistema de capitalización individual.

¿Había otra opción?

10.- Por supuesto. Remodelar a fondo el sistema pensionario procurando un modelo deseable para el México del Siglo XXI y sus jóvenes. Pero ello demanda, primero, superar las posiciones híbridas que frecuentemente emplean el mismo cuerpo conceptual de los organismos internacionales que han impuesto las reformas pensionarias neoliberales: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo; posiciones más teóricas que portadoras de evidencias probadas en casos concretos y que son básicamente discursivas.
11.- Segundo. Ese trabajo de remodelaje requiere la presencia de equipos técnicamente competentes que se sirven de apoyos actuariales capacitados pero nunca relegando a ellos la proyección estructural del remodelaje. Tal como ocurriera, con toda frecuencia, durante el período neoliberal y, en ocasiones, con el propósito explícito de afectar a la baja los derechos pensionarios de los trabajadores.

12.- Y, tercero. Los remodelajes deben ser viables (véase propuesta GEPPSS-2020, por aparecer). Lo cual exige, al menos, las siguientes tres nuevas tareas innovadoras. A) Resolver los términos de la complementaridad de la capitalización individual frente a un régimen de beneficio definido reforzado. B) Alinear los ajustes al Salario Base de Cotización (SBC) pospuestos por la tecnocracia neoliberal desde 1982 e iniciados desde las crisis de 1980. Es decir: reconstruir desde las ruinas de ese SBC. C) Corregir y adecuar las inercias sobre el régimen de beneficio definido heredadas desde Miguel de la Madrid (1982), nunca asumidas como tarea gubernamental.

13.- Y aún así y aún con un compromiso explícito en la 4T de hacerse cargo del pasivo pensionario (costo fiscal) como deuda colectiva social, cumplir ordenadamente lo que señala la Ley, pagará las pensiones sólo sobre el límite estructural que marca ese SBC, fuente del nivel pensionario real.

el Acuerdo hace más de lo mismo esperando resultados diferentes. Y hace oídos sordos frente a la reiterada observación de que el desafío pensionario no se resuelve dentro de los límites del sistema de capitalización individual.

El futuro cercano

14.- Siguiendo la declaración del presidente López Obrador de acuerdo a la cual “eso mismo que se hizo con los trabajadores que tienen que ver con el Seguro Social, con las empresas, lo vamos a hacer para trabajadores al servicio del Estado. O sea: vamos a presentar también una reforma en ese sentido. Para beneficio de trabajadores al servicio del Estado. Es un compromiso” (Versión estenográfica Conferencia de Prensa del Presidente Andrés Manuel López Obrador del 23 de julio del 2020). Es claro que el remodelaje del Aparatado B es un área de innovacción que queda abierta para activar un modelo deseable para el México del Siglo XXI y sus jóvenes (véase propuesta GEPPSS-2020, por aparecer). Sobre todo frente al mencionado Acuerdo que parece haber cerrado temporalmente la innovación en el Apartado A.

*México, Profesor-investigador de la UAM-X.