Cuba evolución económica en el primer semestre del 2020

Suiza y Cuba: hipocresía en tiempos de una pandemia
Foto: Alainet

José Luis Rodríguez*

La economía mundial ha venido enfrentando en este año una crisis sin precedentes.
El estallido de la pandemia de la COVID-19 ha puesto en evidencia e impulsado la crisis que se venía gestando en el modelo neoliberal que durante años se ha venido aplicando por las diferentes economías del mundo capitalista.
La sociedad cubana no ha escapado a los impactos de la crisis, en medio –además– del fortalecimiento del bloqueo de EE.UU. contra nuestro país.
Sin embargo, la batalla contra la COVID-19 se ha librado favorablemente gracias al desarrollo alcanzado por la medicina cubana, que hoy –incluso– trabaja en su propia vacuna contra la enfermedad (Soberana 01).

La batalla contra la COVID-19 se ha librado favorablemente gracias al desarrollo alcanzado por la medicina cubana, que hoy –incluso– trabaja en su propia vacuna contra la enfermedad (Soberana 01).


El tratamiento de la población de cara al COVID-19 incluyó también un grupo de medidas de seguridad y asistencia social que han permitido una atención personalizada a 606 945 núcleos familiares vulnerables, incluyendo subsidios por interrupción laboral a los trabajadores estatales afectados y exenciones fiscales a los del sector privado y cooperativo.
Las medidas aplicadas en el orden sanitario y social conllevaron un gasto en el presupuesto de unos 1 000 millones de pesos adicionales en el primer semestre del año.
El enfrentamiento a la pandemia tuvo una evolución positiva hasta el 21 de julio, pero a partir de agosto, se presentó un rebrote que todavía se combate en estos momentos. No obstante, los resultados obtenidos hasta ahora se encuentran por encima de los promedios de la región y clasifican entre los de mejor desempeño a nivel mundial (sirva de punto de comparación que Estados Unidos presentaba el 18 de septiembre una incidencia de 2 059 casos por 100 mil habitantes y una tasa de 2.95% de fallecidos).
A estos resultados se añade la labor solidaria de Cuba con el resto del mundo, que se expresa en el envío –hasta esa fecha– de 53 brigadas médicas Henry Reeve a 39 países, que han atendido 528 737 pacientes y han salvado 12 285 vidas.
En Cuba el punto de partida para enfrentar la crisis actual no resultaba favorable, ya que luego de alcanzar un aumento del 4,4% del PIB en el 2015, la economía cubana redujo su ritmo de crecimiento promedio del 2016 al 2019 a solo 1,3% y se previó una tasa del 1% para el 2020. Los indicadores básicos muestran la siguiente evolución entre el 2018 y los planes del 2020, con algunos estimados para el resultado del año (Ver Tabla 1).
Como puede observarse en la tabla 2, en el 2019 se produjo un notable empeoramiento en el desempeño económico del país, alcanzándose un magro crecimiento de 0,5%.
Por su parte, los pronósticos para el 2020 reflejaban importantes disminuciones en el PIB que se estiman actualmente en un -8,1% (CEPAL) y -8,3% (EIU). Parte del retroceso puede avizorarse en el desempeño económico y social del primer semestre del presente año. Un elemento clave que explica este resultado posible está en el impacto que se arrastra de la contracción económica presente ya en el 2019; el cierre del turismo desde marzo; la caída previsible del 83% en el saldo de cuenta corriente para este año y el incremento del bloqueo de EE.UU.
En efecto, la agresividad contra Cuba que ha venido desarrollando la administración de Donald Trump, se incrementó notablemente, alcanzando la cifra de 86 nuevas medidas punitivas implementadas en el 2019, incluyendo la aplicación completa de la Ley Helms Burton y la persecución a los embarques de petróleo enviados desde Venezuela a Cuba, lo que provocó que la economía llegara a funcionar solo con el 50% del combustible necesario desde septiembre del 2019. Así, el impacto del bloqueo que llegó en el 2019 a unos 4 343 millones de dólares, se incrementará sustancialmente este año.

la labor solidaria de Cuba con el resto del mundo, que se expresa en el envió –hasta esa fecha– de 53 brigadas médicas Henry Reeve a 39 países, que han atendido 528 737 pacientes y han salvado 12 285 vidas.

También Cuba continuó haciendo un notable esfuerzo en el 2019 para cumplir con el servicio de la deuda renegociada, erogándose 70 millones de dólares para liquidar adeudos con el Club de París, incluyendo la aplicación de swap de deudas con un grupo de acreedores, pero se reportaron atrasos en el pago de esa deuda. Esta situación llevó al gobierno cubano a solicitar en mayo una posposición de pagos hasta el 2022, la cual fue concedida solo para este año, según informes no oficiales.

De este modo, pese a los esfuerzos realizados, al cierre del semestre se registraban déficit en la disponibilidad de alimentos y notables restricciones en el suministro de combustibles, con impactos económicos y sociales inevitables (Ver Tabla 2).

II.- Nueva Estrategia Económica y Social

A pesar de estos resultados desfavorables, no se detuvo el proceso de transformaciones de la economía cubana, el cual realmente registró un notable impulso a partir del mes de junio.
De tal modo, el 16 de julio se dio a conocer la “Estrategia Económica y Social para el Fortalecimiento de la Economía y el Enfrentamiento a la Crisis” la que supone la aplicación de medidas de carácter coyuntural y estructural a desarrollar, incluyendo superación gradual de la pandemia en tres etapas, que permita una nueva normalización de la actividad económica y social post COVID. Durante el verano se inició la aplicación simultánea de medidas estructurales ya acordadas y pendientes de realización, así como la implementación de nuevas decisiones que permitan el fortalecimiento de la economía nacional.
Entre estas, ya se han dado a conocer importantes acuerdos, tales como la aplicación en breve de la reunificación monetaria y cambiaria, la ampliación del sector privado y cooperativo, la creación de pequeñas y medianas empresas, la descentralización del comercio exterior, la ampliación de emisión de bonos de deuda pública para personas naturales y jurídicas, así como la creación de un banco de fomento agrícola, y la ampliación de las facultades de las empresas estatales, entre las cuestiones más importantes.
Se destacan en este programa la prioridad otorgada a corto plazo a la seguridad alimentaria, el incremento de los ingresos en divisas –vía exportaciones y sustitución de importaciones– y las inversiones.
En síntesis, a pesar de la complicada situación planteada, el país ha demostrado que cuenta con fortalezas y alternativas para rebasar la crisis sanitaria y retomar la senda del desarrollo, lo que demanda importantes transformaciones en la política económica en aspectos que será preciso emprender en lo inmediato, cuestión que ya comienza a observarse en estos momentos.

*Cuba, GT Crisis y Economía Mundial, Miembro de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (SEPLA), Asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM).