Economía Y Correlación De Fuerzas En El Gobierno De Allende 1970-1973*

Orlando Caputo**

Imagen: radiousach

La experiencia de la Unidad Popular y el tránsito pacífico al socialismo fue una de las experiencias más significativas a nivel planetario. Debe ser estudiada en sus aciertos y en sus errores. Más aún frente a la crisis mundial profundizada en forma extrema por la pandemia. La crisis sistémica podría abrir paso a diferentes formas de organización económica, social y política en los países.
Hace 50 años, el 3 de noviembre de 1970, Salvador Allende asume la presidencia de Chile.
Por primera vez en el mundo se puso en práctica el tránsito pacífico del capitalismo al socialismo respetando la institucionalidad democrática, pluralista y libertaria de Chile. Allende triunfó en las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970, como candidato de la Unidad Popular (UP), con solo 36,6%. La UP estaba constituida por los Partidos Socialista y Comunista, que por décadas tuvieron una fuerte presencia en la clase trabajadora. En la UP también participaban el Partido Radical, y otros partidos.
La ‘Vía Pacífica al Socialismo’ planteaba profundas transformaciones económicas, sociales y políticas que concitaron gran expectación mundial. El Programa de la UP recogió y profundizó las propuestas de tres campañas presidenciales anteriores de Allende: Nacionalización del Cobre, principal riqueza de Chile, que era propiedad de grandes empresas mineras mundiales estadounidenses (Anaconda y Kennecott); Reforma Agraria, que terminaría con el latifundio en Chile, creado desde la Colonia, que había perdurado tres siglos; Área de Propiedad Social, APS, conformada por las principales empresas monopólicas del sector industrial, de la distribución y de la Banca. Serían empresas de ‘Propiedad Social’, no estatal, con participación de los trabajadores en la dirección de las empresas. Con las reformas estructurales se consolidaría una profunda redistribución del ingreso a favor de los trabajadores, que se implementarían en los primeros meses de la Unidad Popular.

La ‘Vía Pacífica al Socialismo’ planteaba profundas transformaciones económicas, sociales y políticas que concitaron gran expectación mundial.


Las transformaciones antimperialistas, anti-capitalistas y anti-oligárquicas se pusieron en práctica en forma simultánea al inicio del Gobierno de Allende. Estas se concretaron en gran medida en 1971, con amplio apoyo político y popular, a pesar de la fuerte intervención de Estados Unidos, de la derecha chilena y sus medios de comunicación. Dichos actores desarrollaron permanentes intentos de sedición. Días antes de que Allende fuese proclamado Presidente de la República por el Congreso Nacional, asesinaron al Comandante en Jefe del Ejército chileno, el General René Schneider.
Desde el 3 de noviembre de 1970 al 11 de septiembre de 1973, se produjeron profundas modificaciones de las correlaciones de fuerzas sociales y políticas. En 1971 las nuevas correlaciones posibilitaron importantes avances del Programa, con crecimiento económico (8,0%); desempleo (3,8%), aumento del salario real (22,0%), la inflación bajó de 36,1% de 1970 a 22,1% en 1971. A mediados de 1972 se fue consolidando una confrontación de fuerzas políticas equivalentes, que culminaron con el Golpe Cívico Militar del 11 de septiembre de 1973, instaurándose en Chile una de las Dictaduras más represivas en la historia contemporánea.

La ‘Vía Pacífica al Socialismo’. Principales antecedentes

Allende fue categórico al señalar la originalidad de la ‘Vía Pacífica al Socialismo’. En su primer Mensaje Presidencial al Congreso Pleno, 21 de mayo de 1971, Allende profundizó y marcó diferencias de su Programa de Gobierno con las vías del llamado ‘socialismo real’ y con la experiencia cubana:
“Chile se encuentra ante la necesidad de iniciar una manera nueva de construir la sociedad socialista: la vía revolucionaria nuestra, la vía pluralista, anticipada por los clásicos del marxismo, pero jamás antes concretada. […] Este desafío despierta vivo interés más allá de las fronteras patrias. […]
Pisamos un camino nuevo; marchamos sin guía por un terreno desconocido […] Vamos al socialismo por el rechazo voluntario, a través del voto popular, del sistema capitalista y dependiente […]”

Del Programa de la UP destacamos la caracterización de Chile como economía dependiente:
“Chile vive una crisis profunda que se manifiesta en el estancamiento económico y social, en la pobreza generalizada.
Chile es un país capitalista, dependiente del imperialismo, dominado por sectores de la burguesía estructuralmente ligados al capital extranjero, Más aún, se acentúa cada vez más en su dependencia […] De Chile el imperialismo ha arrancado cuantiosos recursos equivalentes al doble del capital instalado en nuestro país, formado a lo largo de toda su historia”
El Programa era antiimperialista porque rescata el cobre, la principal riqueza básica de Chile, que estaba en manos de las grandes mineras mundiales estadounidenses, que tenían gran poder en el estratégico mercado mundial del cobre. El Programa era anti oligárquico, porque la Reforma Agraria perseguía terminar con el latifundio y, rescatar las tierras usurpadas al pueblo mapuche. El Programa era anti-capitalista porque expropiaba un reducido número de grandes empresas monopólicas que controlan todos los sectores de la economía nacional, para constituir el Área de Propiedad Social (APS) que sería la dominante con aproximadamente 200 grandes empresas monopólicas mas las empresas del Estado. También se contemplaba un Área de Propiedad Privada mayor número de empresas, en 1967, eran 30.500. Finalmente, el Área de Propiedad Mixta constituida por empresas privadas nacionales o extranjeros con participación estatal.
Paralelo a las reformas estructurales se propusieron medidas económicas y sociales de corto y mediano plazo.
Las aspiraciones económicas y sociales del pueblo chileno son legítimas y posibles de satisfacer: viviendas dignas; escuelas y universidades para sus hijos; salarios suficientes; reajustes automáticos, trabajo estable; atención médica y dental preventiva y oportuna; extender previsión social y pensiones dignas; jardines infantiles; servicios básicos domiciliarios y comunales. […] Se establecerá la plena capacidad civil de la mujer casada y la igual condición jurídica de todos los hijos … una adecuada legislación de divorcio con disolución de vínculo, con pleno resguardo de la mujer y los hijos previsión para todos; educación gratuita, libros, cuadernos y útiles escolares para la enseñanza básica; medio litro de leche diaria a todos los niños de Chile”.

Chile es un país capitalista, dependiente del imperialismo, dominado por sectores de la burguesía estructuralmente ligados al capital extranjero, Más aún, se acentúa cada vez más en su dependencia […]

Impacto mundial de la ‘Vía Chilena al Socialismo’

La experiencia chilena de la UP coincide con el retroceso general de Estados Unidos en la Guerra Fría; su derrota en Vietnam; la crisis financiera de Estados Unidos y el fin del Patrón Oro, y el auge del movimiento popular mundial. Como parte de este proceso surgió la teoría de la dependencia económica, social, política y cultural, que planteaba la imposibilidad de desarrollar un capitalismo nacional e independiente en el Tercer Mundo.
En sus Memorias, Kissinger, Secretario de Estado de los EE. UU. al asumir Allende, afirmó que la ‘Vía Pacífica al Socialismo’ de Allende era una amenaza para la hegemonía de los Estados Unidos en el mundo:
Nixon y sus principales consejeros estaban convencidos de que Allende representaba un desafío para los Estados Unidos y para la estabilidad del hemisferio occidental. La promesa de Allende de nacionalizar las empresas de propiedad norteamericana no era nuestra principal preocupación […] Dos gobiernos anteriores a Nixon habían coincidido en que una victoria por parte de Allende ponía en peligro nuestros intereses en el hemisferio occidental. Ellos otorgaron importantes sumas de dinero al Partido Demócrata Cristiano para bloquear a Allende en las elecciones presidenciales de 1964 y a su coalición en las elecciones en el Congreso de 1968. […] El éxito de Allende habría tenido importancia también para el futuro de los partidos comunistas de Europa Occidental cuyas políticas inevitablemente socavarían la Alianza Occidental.

* Esta nota corresponde a la primera parte de un trabajo.
** Chile, GT Crisis y Economía Mundial. Fue el representante de Allende en el Comité Ejecutivo de la Corporación del Cobre, CODELCO, y Gerente General de CODELCO, institución que se hizo cargo de las empresas de la Gran Minería de cobre nacionalizadas. Al momento del golpe militar de 1973, era Gerente General de Andina, una de las empresas nacionalizadas.