Neuquén en Años De Crisis: Corrimiento De Las Fronteras Agrícolas e Hidrocarburífera

Fuente: Vaconfirma

Orietta Favaro*

La provincia de Neuquén desde los años 1980 desarrolla una economía de enclave y se sostiene, básicamente, en los hidrocarburos que alentaron el crecimiento de la actividad económica, pero con escasas relaciones intersectoriales y vinculaciones con el hinterland productivo. Sin embargo, cuando se inicia como provincia en 1958, hubo un intento a seguir un modelo desarrollista. Así, la denominada región Comahue, fue objeto de numerosos estudios técnicos y de grandes proyectos; entre otros, la hidroelectricidad, los gasoductos y el petróleo, en el contexto de políticas nacionales de planificación con el Consejo Nacional de Desarrollo Económico (Conade) y en ámbito local, con el Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo (Copade). El estado neuquino ejerció una fuerte intervención, con ciertas políticas planificadoras y benefactoras, por lo menos con claridad hasta la aplicación del neoliberalismo en Argentina de la mano de Carlos Menen (PJ).
Según el Censo Nacional de 2010, Neuquén tenía 550.344 habitantes, segunda provincia de la Patagonia, luego de Río Negro y décimo octava en el país. Se calcula –porque no se pudo concretar el Censo Nacional de octubre pasado– que tiene actualmente, 664.055 personas.
Las regalías, la coparticipación federal y los aportes no reintegrables transferidos por el Estado Nacional fueron importantes siempre, pero significativos a partir de los años 1980. La renta por la explotación de los recursos energéticos que captura la administración estatal vía regalías le permitió a la provincia y al partido que gobierna la misma desde 1963, el Movimiento Popular Neuquino (MPN), generar políticas que en momentos beneficiaron y otros perjudicaron a la sociedad neuquina, en constante crecimiento demográfico.
A los empleados públicos hay que sumarle los contratados, la tercerización en varios servicios y los beneficiarios de planes sociales, además de destinar gran parte del presupuesto a crear cargos en la gestión pública. Es de destacar que el partido provincial tuvo como constante, la tensión entre negociar, apoyar u oponerse, a los gobiernos nacionales; estrategia denominada por el hijo de las cuatro veces gobernador de Neuquén, Felipe Sapag, Luis como “neuquinización” del federalismo.
El problema principal de la economía de enclave es la absorción de poca mano de obra, intercambios con otros sectores irrelevantes y beneficios que fluyen fuera de la región dentro de la lógica de las grandes empresas multinacionales (Díaz y Giuliani, 2008 Petróleo y economía neuquina, Educo).

El problema principal de la economía de enclave es la absorción de poca mano de obra, intercambios con otros sectores irrelevantes y beneficios que fluyen fuera de la región


De todos modos, la euforia extractiva que caracterizó toda la década de los noventa no fue acompañada por la explorativa ni tuvo en cuenta el horizonte de reservas. A fines de esos años, comenzaba a preocupar la existencia de las mismas en la cuenca neuquina. Con la reforma de la Constitución Nacional y luego la de Neuquén (2006), ya que en está último, se establecía que los recursos mineros y su concesión pasarían a la provincia. Reaparecían dos problemas, por una parte, la preocupación cuando bajaba el barril de petróleo y se empezaba a visualizar el problema energético en Argentina y, por otra, volvía a instalarse el tema de la necesidad de diversificar la economía neuquina, establecida en la nueva Constitución.
Así, surgieron varios proyectos de transformación de la economía, entre ellos, el más importante fue el Plan 2020 (1997), que implicaba “[…] un giro en la tradicional prédica del MPN de crear industrias a partir del petróleo y el gas en la provincia, para pasar a impulsar un modelo de tipo agroindustrial” (Bilder, Zambón y Giuliani, 1998 “Las políticas neoliberales y la crisis de la provincia del Neuquén”, Realidad Económica, IADE). La interna del partido anuló la posibilidad. Este año, nuevamente quedó planteado en el poder legislativo la necesidad de crear un fondo anticíclico. Las regalías acumuladas a octubre, en millones de pesos, fueron para Neuquén de 31.242 ((Bilder, Zambón y Giuliani, 1998 “Las políticas neoliberales y la crisis de la provincia del Neuquén”, Realidad Económica, IADE). La solución pareció que venía de la mano del yacimiento de Vaca Muerta, una formación geológica de la cuenca neuquina, que tuvo repercusión internacional referida a su potencial como yacimiento no convencional, precisamente en el contexto de la crisis energética de Argentina. El conocimiento de la existencia de este recurso data de un estudio de la Fundación Bariloche, señalando que YPF había perforado Vaca Muerta y Los Molles en los años 1960/70, pero en ese momento no existía tecnología ni precios que hicieran viable su extracción. Como recién el shale en el mundo se inauguró en 1997 y en el 2005 en EEUU (Texas), comenzó a difundirse datos sobre el tema (Giuliani, Fernández, Hollman y Ricotta, 2014, “La explotación de Vaca Muerte y el impacto socio-económico en la provincia de Neuquén”, en http://revistas.unlp.educ.ar/CADM)).
La explotación de este bien implicaba fracking, es decir, fracturación hidráulica, cuyo riesgo es mayor por ser una zona sísmica y por la contaminación de las aguas del área; la superficie total de Vaca Muerta es 30.000 km2 e YPF (hasta el 2014), tenía una participación de16.000 km2. El principal emprendimiento es desde del 2013 en asociación con Chevron en Loma Campana. La empresa Total, junto con Shell, Exxon Mobil, Pan American Energy, son entre otras, las que estuvieron trabajando en la zona de Añelo, un departamento NE de Neuquén donde se encuentra el yacimiento.
Añelo, es una pequeña población, que creció al ritmo de Vaca Muerta con todas las carencias posibles, en materia de vivienda, salud y educación, entre otras. En estos momentos, el yacimiento y sus inversiones son críticos y afectan en su conjunto el presupuesto de la provincia de Neuquén. Jorge Sapag -hijo de Elías, el eterno senador del MPN y sobrino de Felipe- del MPN, que tuvo dos períodos consecutivos en el gobierno neuquino (2007-2015), se vio enfrentado con la reducción de las regalías, vinculado al tema del precio del barril de petróleo y nuevamente, emergió el tema de cambios en la matriz productiva. Así, el Poder Legislativo aprobó el Plan Productivo Provincial que, por un lado colocaba nuevas zonas bajo riego, y, por otro, apuntaba al agregado de valor para comercializar. Durante su gestión se creó Gas y Petróleo (GyP S.A.) la compañía petrolera de la provincia que tenía como objetivo dinamizar los hidrocarburos y realizar estudios sobre el shale gas (Observatorio Petrolero Sur, “Neuquén y el eterno retorno de la diversificación”, 2016).

Los corrimientos de las fronteras

Las expectativas fueron muchas y los resultados pocos. La extracción de hidrocarburos entre 1999-2006, fue un momento en el cual el petróleo registró un descenso del 30% mientras que el gas cayó un 10%. Con ese marco, por un lado, se efectuó la explotación de yacimientos no convencionales y, por otro, la ganadería en corral o feedlot, en detrimento de la cría extensiva. Es necesario aclarar que, como bien dice algunos estudios locales, el desarrollo de esta última modalidad “[…] en Neuquén es una consecuencia del avance de la soja en la Pampa Húmeda, que produjo el desplazamiento de la frontera ganadera hacia zonas marginales. Por ello, se multiplican los cultivos de maíz y otras especies para colocar forrajes en la zona y aumentar el número de cabezas de ganado bovino, criado en corral” (Observatorio Petrolero Sur, “Neuquén y el eterno retorno de la diversificación”,2016). Hacia 2016, se destinaba alrededor de 15 has. a esta cría. Pero también es importante explicar que se extendió la frontera hidrocarburífera, no sólo en Neuquén sino también en Río Negro.


En efecto, la explotación hidrocarburífera -ubicada tradicionalmente en zonas rurales y alejadas de los centros urbanos de la ciudad de Neuquén y de las ciudades valletanas de Río Negro- pasó a desarrollarse en los centros urbanos de alrededor de la capital. En Neuquén: Centenario, Colonia Valentina, Plottier y en Río Negro, Allen Fernández Oro y General Roca. Es decir, se produjo un corrimiento de la frontera de explotación de hidrocarburos en ambas provincias, que conviven con la agricultura tradicional, actividad desarrollada desde la provincialización, alrededor de los años 1960 (Favaro e Iuorno, 2020 “La ‘Comarca Valletana’ en la Norpatagonia argentina y la doble explotación del suelo”, ponencia presentada en el Seminario Internacional: Crisis capitalista mundial en tiempos de pandemia. Una mirada desde Nuestra América. Organizado por el GT Crisis y Economía Mundial/CLACSO, México, 14-15 octubre).
En el caso neuquino, las empresas YPF, SA y Pluspetrol son las principales operadoras, además de Capex (empresa argentina integrada, dedicada a la generación de energía eléctrica, térmica y renovable y a la exploración y explotación de hidrocarburos) y Petrobras, ello conlleva la precariedad de servicios públicos, intereses inmobiliarios por incrementar barrios privados y conflictos con los dueños de la tierra por la explotación de la misma, a lo que es necesario agregar que no sólo usufrutuan el suelo sino el agua de los ríos Neuquén y Limay, luego el Río Negro.
En este nuevo escenario las resistencias al extractivismo no se aquietaron, antes bien, se manifestaron en la movilización de los pueblos originarios, organizaciones sociales, sindicales y políticas, asambleas socio-ambientales –varias de ellas tuvieron su origen en la oposición a los agros negocios, la mega minería o la instalación de fábricas de producción de pasta de celulosa. Generalmente se produce la confluencia de sectores, porque el problema no son los hidrocarburos, sino la propia avidez del sistema capitalista.
En síntesis, en la economía de enclave que viene desarrollando en Neuquén, hay varios mundos contrapuestos, cono urbanización producto de los procesos de transformación urbano regional de las últimas décadas, convirtiendo a la ciudad capital en el nodo metropolitano, con una clara manifestación de la desigualdad económica y asimetrías territoriales. Asimismo, vuelve a colocarse en la mesa del gobierno neuquino el presupuesto, su destino y la conservación de su base electoral, básicamente de empleo público. Junto a Tierra del Fuego, Catamarca y Santa Cruz, Neuquén es la cuarta provincia que registra más empleados públicos por habitante, con 96 por cada mil habitantes y no abarca empresas públicas, sino salud, educación y policía (Diariamente Neuquén, 08/12/2020).

* Argentina. GT Crisis y Economía Mundial, Historiadora, docente de Posgrado; directora del Centro de Estudios Históricos de Estado, Política y Cultura (Cehepyc)/CLACSO e investigadora IPEHCS-CONICET.