Mujeres, violencia y COVID-19*

Alicia Girón**

Fuente: PCM

La pandemia ha cobrado vidas, exacerbado la violencia hacia las mujeres y las brechas de género se han ampliado. Las desigualdades hasta antes de la llegada de la COVID-19 venían aumentando justo por la falta de empleo, el aumento de la pobreza y el mal manejo del gasto público que impactó en el desdibujamiento de los presupuestos con enfoque de género. En el último año la caída del PIB ha sido del 9.0% para México lo cual pone al 65.2% de las mujeres en una posición de riego alto al representar el 65.2% frente al 44.9% de los hombres. Estos datos muestran como las mujeres se han visto envueltas en una situación dramática por la falta de empleo, desconocimiento de habilidades frente a la economía digital para realizar teletrabajo; por el otro lado, el confinamiento ha orillado a las mujeres a incrementar las horas en el hogar dedicadas al cuidado y, a ello se suma, un exagerado aumento de la violencia intrafamiliar.
En este ensayo nos interesa hacer un breve panorama de la COVID-19 donde resaltan los últimos datos de la Cepal referentes a México para demostrar la relación que tiene esta situación económica de alto riesgo con la violencia hacia las mujeres. Para mayo de 2020, la tasa de participación laboral de las mujeres fue de 35.3% frente al 61.1% de los hombres; el trabajo doméstico, donde son las mujeres las que tienen una mayor participación tuvo una caída del 33.2%.

La pandemia ha cobrado vidas, exacerbado la violencia hacia las mujeres y las brechas de género se han ampliado.


Por ello, se plantea que la economía y la violencia tienen una relación de causalidad persistente y creciente a tal grado que México se ha colocado en el lugar 137 de 163 países según el Centro de Investigación para la Paz a nivel mundial. La violencia se está transformando en un problema con proporciones de epidemia según el Banco Mundial.
Para visualizar la violencia contra las mujeres y el desenvolvimiento de la misma ante la COVID-19 se realizará un breve ejercicio de datos que muestran en números la magnitud de la violencia contra las mujeres; en segundo lugar, las brechas globales de género relacionadas con las políticas públicas y por último, una reflexión.

La violencia se está transformando en un problema con proporciones de epidemia según el Banco Mundial.

Asesinatos, acoso e inseguridad

Las noticias de mujeres violentadas en las redes sociales es el diario acontecer en la sociedad mexicana. Los asesinatos por feminicidio son lo cotidiano en la prensa a nivel nacional.
En México nos estámos acostumbrando a una normalidad. Una normalidad donde los derechos de las mujeres a la salud, la educación y a un empleo digno acompañado de una pensión para su vejez están en el imaginario de muchas ‘madrecitas’ que llegan a la vida adulta sin ingresos y enfermas son abandonadas por el sistema de salud pública y por sus familiares.
‘Ni una menos’ es el lema de marchas, protestas y quemas que intentan llamar la atención sin que por ello se tomen cartas en el asunto sobre la violencia a las mujeres.
Es importante ejemplificar la violencia a las que estamos sometidas las mujeres.
De acuerdo al Informe sobre violencia contra las mujeres y llamadas de emergencia 911 del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) durante 2020 se registraron 940 presuntas víctimas de feminicidio equivalentes a 1.44 por cada 100.000 mujeres teniendo en junio 94 registros; solo 4 menos que en diciembre de 2018, el mes más alto desde 2015. Para 2020 había 940 registros de mujeres víctimas de feminicidio.
En el estado de México se registraron 150, Veracruz 84 y la Ciudad de México 67 víctimas. El número de presuntas víctimas de feminicidio contempladas entre 2015-2020 sumaron un total de 4,533 mujeres.
Con respecto a las presuntas víctimas mujeres de homicidio doloso (HD) y homicidio culposo (HC), dicho informe reportó un total de 2,783 y 3,136 respectivamente. En 2020, cada delito contabilizó en promedio 200 víctimas mensuales, exceptuando mayo para los homicidios culposos, donde el número de víctimas fue 182; y noviembre para los homicidios dolosos con 173. Este último delito, registró el mes de abril 265 homicidios dolosos desde 2015. En ambos tipos de crímenes, Guanajuato se colocó como el estado con mayor número de víctimas, asentando 413 (HD) y 680 (HC). En total por estos tres tipos de crímenes 6,859 mujeres perecieron durante 2020. Por último, las llamadas por emergencia por violencia familiar representaron 689,388; violencia de pareja 236,562; incidentes de violación 3,554; incidentes de abuso sexual 5,003 e incidentes de acoso sexual 7,795.

Brechas globales de género

México ha alcanzado el lugar 25 de 153 países según el indicador de brechas de género del Foro Económico de Davos en 2020, una reducción de 50 lugares comparado con 2006 según datos del informe del 2020. El disminuir en una década y media la brecha global refleja el ascenso democrático que ha llevado a las mujeres mexicanas por alcanzar el poder político y la visibilidad en un corto tiempo. Las transformaciones democráticas en el país han dado la oportunidad a las mujeres mexicanas a una mayor visibilidad en la arena política. Las cuotas en los partidos políticos han elevado el número de diputadas y senadoras en el parlamento hasta alcanzar la paridad en la actual gestión de gobierno. Las mujeres al tener mejores oportunidades en el sector privado también se están destacando en el sector privado. En este momento las mujeres están rompiendo los tabús del machismo hondamente arraigados en la cultura de México.

No es una metáfora cuando el grupo de las ‘Tesistas’ menciona que el Estado es un violador. La violencia contra las mujeres está relacionada con la falta o insuficiencia de las políticas públicas


El indicador de brechas de género mide cuatro ejes. El primero es la participación económica y las oportunidades. Justo allí, México pasó del lugar 98 y cae hasta el lugar 124; es decir, cayó 26 lugares. En educación pasó del lugar 45 al 54; salud y supervivencia se encuentra actualmente 46 puntos. Con respecto al empoderamiento político muchas realidades establecidas han cambio drásticamente la visibilidad de las mujeres en el ámbito de la vida pública. México, en este último eje, estaba en el lugar 45 y ha llegado a alcanzar el lugar 14 para el año 2020. El periodo 2006-2020, se distingue por las políticas en el ejercicio del voto, la paridad y equidad en la Cámara de Diputados de México.
Reflexión

No es una metáfora cuando el grupo de las ‘Tesistas’ menciona que el Estado es un violador. La violencia contra las mujeres está relacionada con la falta o insuficiencia de las políticas públicas a través de la canalización de los presupuestos públicos aprobados por las cámaras de diputados y senadores en un sistema democrático. No contemplar a las mujeres y a las niñas en forma diferenciada a los varones a través de los presupuestos con enfoque de género profundiza las relaciones patriarcales al tener menores habilidades y conocimientos para el mercado de trabajo frente a patrones culturales donde los hombres desde niños tuvieron mejores oportunidades. Justo en esta interseccionalidad entre las carencias de políticas públicas con enfoque de género se cruza la economía y la cultura. Un Estado que borra los presupuestos con enfoque de género está borrando las luchas de años por tener mejor acceso a la educación y a la salud para las niñas y a un trabajo digno en el futuro.
Inminentemente, el Estado tiene la obligación de cara a sus ciudadanos de replantearse las políticas públicas implementadas carentes del enfoque de género que han hecho posible la violencia hacia las mujeres como parte de la ‘normalidad’ en su sociedad. Por lo pronto debemos de preguntarnos, ¿de qué carece un Estado qué permite que maten a sus mujeres solo por ser mujeres?, ¿por qué tanta violencia y cómo este proceso de odio hacia las mujeres camina acompañado de un deterioro del tejido social?

* Este trabajo es parte del proyecto de investigación “Mujeres, Reproducción Social, Presupuestos Públicos y Perspectivas de la Integración Socioeconómica México-Centroamérica” (PAPIIT IN304420) de la Dirección General de Apoyo al Personal Académico (DGAPA) de la UNAM.

** México, GT Feminismos, Resistencias y Emancipaciones y GT China y el Mapa del Poder Mundial., Coordinadora del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África e investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. Se agradece la colaboración de los becarios Daniel Mirón, Adheli Galindo, Yasmín Águila del CONACYT y Paola Díaz alumna de la FES-ARAGÓN de la UNAM.