Pedro Castillo; “No lo veían porque no lo querían ver”

Anibal García Fernández*

Pedro Castillo: “Me voy a pronunciar en la medida que las autoridades  electorales nos arrojen los resultados” | Elecciones 2021 Flash electoral  Ipsos nndc | ELECCIONES-2021 | EL COMERCIO PERÚ
Fuente: El comercio Perú

Como la historia de Garabombo el invisible, de Manuel Scorza, así llegó Pedro Castillo a la primera vuelta electoral de abril, dando la sorpresa a propios y extraños. El triunfo de Castillo trae a Perú un aire de renovación en todo sentido, tanto para las izquierdas como para la población que ha vivido más de veinte años de un modelo neoliberal que acentúa brechas, profundiza contradicciones, pero, sobre todo, reproduce la condición dependiente de este país andino.
Estas elecciones fueron una muestra del racismo, clasismo, de las divisiones internas entre los tantos “Perús realmente existentes”: el de la sierra, la selva y la costa, el del norte y el sur rebelde, el del campo y la ciudad. Este texto tiene dos objetivos: salirse del discurso de la “sorpresa” del triunfo de Castillo, pues no lo es, y un acercamiento general al plan del partido Nuevo Perú.

Del pizarrón a la “Casa de Pizarro”
Pedro Castillo, nació en Cajamarca, fue miembro de las “Rondas Campesinas”, organización comunitaria campesina, formadas desde hace cuatro décadas y reconocidas por el estado peruano. Fue maestro de primaria desde 1995 (con estudios de psicología educativa) y, sobre todo, líder sindical magisterial, uno de los sindicatos históricos más fuertes de Perú. Castillo logró, contra viento y marea, estar en la segunda vuelta contra Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto. Con una votación cerrada, Castillo consiguió 50.12% de los votos frente al 49.87% de Keiko.
Con sombrero, montado a caballo, sin presencia en las redes sociales pero con amplia difusión en la radio y ante una pandemia que en Perú ha costado más de 190 mil muertes, en un país con 32.6 millones de habitantes, Castillo mostró que la cercanía con la gente y el trabajo con las bases valen más que la publicidad en facebook y twitter; que ante una pandemia, la campaña electoral permite estar y ver la profundidad de la crisis y sus repercusiones en las familias. La presencia de Castillo y su partido Nuevo Perú no es nueva para millones de peruanos y peruanas que viven en la sierra.
El “maestro” protagonizó una de las huelgas magisteriales más importantes en 2017, un año después otro líder aymara, Walter Aduviri ganó la elección departamental de Puno, uno de los departamentos con historia de luchas sociales y estratégico, pues es frontera con Bolivia y por ahí se efectúan intercambios comarcales relevantes para la región andina, además de actividades mineras. Zenón Cuevas, otro líder social ganó el departamento de Moqueagua y Valdimir Cerrón (médico neurocirujano formado en Cuba y líder del partido Nuevo Perú, del que forma parte Castillo), ganó la gobernación de Junín.
Fueron las provincias y municipios del Perú profundo los que anunciaron, años atrás dos aspectos: la fuerte crisis política, económica y de representación de los partidos e instituciones de “Lima la horrible”; por otro lado, el triunfo de Castillo en Perú no se explica únicamente por el desgaste y crisis exacerbada por la crisis sanitaria sino por la amplia organización construida en los departamentos serranos, donde Castillo obtuvo la mayoría de votos.
Por lo tanto, es un outsider para aquellos que no voltean a ver a los dos millones de ronderos organizados en varios departamentos de la sierra, de un sindicato magisterial movilizado que ha sobrevivido a las crisis recurrentes de Perú desde la década de los ochenta, y de un partido que ha logrado concatenar las distintas demandas sociales, encausarlas y establecer un programa nacional-popular. Tal es el nivel de desconocimiento e invisibilización, que la cadena de medios CNN no tenía una foto de Castillo para mostrar en el conteo de votos de la primera vuelta. [https://cutt.ly/hn8mYez]

Nuevo Perú


En toda la campaña electoral Castillo habló de un referendum constituyente, mencionó la necesidad de una reforma agraria que retome la que llevó a cabo Juan Velasco Alvarado en 1969, propuso políticas económicas de industrialización que pugnen por recuperar la soberanía nacional, manifestó la necesidad de poner un alto a corporaciones y ampliar las relaciones internacionales peruanas con países diversos. También abordó la lucha contra la corrupción “desde arriba”, una de las demandas populares más importantes en un país que ha visto presidentes destituidos por un poder legislativo preponderante en la crisis política e institucional peruana.
Estas menciones de Castillo tienen una base potente en el “Ideario y programa del partido Nuevo Perú”, [https://n9.cl/kkxte] el cual merece una reflexión por su alcance político y económico. El programa consta de once capítulos entre los que destaca “Sobre la naturaleza del partido” en el que mencionan que Perú Libre es una organización de “izquierda socialista, democrático, descentralista, internacionalista, inclusivo, soberano, humanista y antiimperialista”.
Para este partido, ser de izquierda significa “ser defensor del medio ambiente, luchar a favor de la paz mundial y poner cualquier avance tecnológico o social al servicio de la humanidad”. Bajo la consigna de “no más pobres en un país rico” hacen una serie de propuestas en cada capítulo: nueva constitución política, nuevo régimen económico del Estado, nueva escuela pública con orientación hacia la liberación, nueva salud pública, política de transporte y medios de comunicación, política agraria ligada a la seguridad nacional, política medioambiental, política laboral, de derechos humanos, justicia, anticorrupción y sobre el papel de la mujer.
En términos nacionales, Nuevo Perú menciona la necesidad de un Estado Plurinacional, aspecto fundamental en un país tan diverso y con alrededor de 40 lenguas indígenas. Pone también la necesidad de nacionalizar el sector minero, gasífero, petrolero y el sector de comunicaciones. En lo referente a la deuda externa, problema común de Nuestra América, propone la renegociación y pondera la deuda social del Estado con trabajadores.
En política exterior, pretende la integración de Perú a UNASUR y critica a la OEA. Un aspecto llamativo es lo relativo al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, definido como “centro de control comercial para ejercer control jurídico comercial sobre las naciones”. Ante esto, proponen crear un Centro de Solución de Disputas de la UNASUR o los Tratados Bilaterales de Inversiones (TBI) como centros de arbitraje.

¿Qué esperar tras el triunfo?


La nueva constituyente es quizá el aspecto más importante y según expresó Castillo en campaña, debería estar organizada por 60% de organizaciones sociales y 40% por partidos políticos. Sin embargo, el nuevo congreso tras las elecciones de junio estará bajo control de las derechas (90 curules) y con 36 congresistas de Perú Libre y cuatro de Juntos por Perú. Como en anteriores experiencias, Castillo se enfrentará a un Congreso con capacidad para quitar presidentes, con control de las derechas y enquistado en la actual Constitución fujimorista.
Ganar las elecciones es un gran paso para el pueblo peruano, el siguiente reto será la toma de protesta, conformar el gabinete, con un partido político que no logra tener los suficientes cuadros y por lo tanto se valdrá de alianzas con otras fuerzas de izquierda. El nuevo gobierno tiene de su lado la fuerza social para detener cualquier revés que intente la derecha, el congreso, sectores golpistas de las fuerzas armadas y el imperialismo estadounidense, que tiene diez bases de empleo militar y policial, así como una escuela policial regional en Cusco y que se negará a perder, pues forma parte de su poder hegemónico.
Sin duda es un triunfo relevante para la región y desfonda al furibundo Grupo de Lima y a la PROSUR. Podría dar nuevos vientos a la Alianza del Pacífico (junto con México y a la espera de elecciones en Chile) y a la UNASUR, necesaria en momentos tan críticos, pues Nuestra América necesita hoy más que nunca de integración y cooperación regional para salir juntos de la crisis múltiple del capitalismo monopolista cada vez más financiarizado.

* México, GT “Crisis y economía mundial” y GT “Antiimperialismo: perspectivas transnacionales en el sur global”. Estudiante del posgrado en Estudios Latinoamericanos, UNAM.