Política y medioambiente en Neuquén (Argentina): los varios “rostros” de la economía neuquina

Orietta Favaro*

Neuquén: Contaminación de los ríos - Argentina Ambiental
Fuente: ArgentinaAmbiental

Como se viene afirmando en otros artículos de esta publicación, Neuquén desenvuelve una economía de tipo “enclave” que determina una fuerte dependencia para su desarrollo de las regalías hidrocarburíferas, con un desbalance en relación a otras actividades productivas como la agropecuaria y la industria manufacturera.
La baja de la extracción de petróleo y gas, a partir de la desregulación del sector energético, con el gobierno de Carlos Menem, generó una serie de dificultades para el estado neuquino. Las expectativas de la provincia y del estado nacional, frente a la crisis energética de Argentina se centraron en una formación geológica de la cuenca neuquina: Añelo, denominada Vaca Muerta (en territorio mayoritariamente de los mapuce).
El conocimiento de la existencia de este recurso apareció citado en un estudio de la Fundación Bariloche, el que señala que YPF había perforado un área Vaca Muerta; la formación Vaca Muerta fue descubierta por el geólogo estadounidense Charles Edwin, en 1931, en la ladera de la sierra del mismo nombre en la cuenca neuquina y Los Molles, entre los años 1960-70 en el marco de una nueva clasificación de los hidrocarburos y la emergencia del “shale oíl y el shale gas”. Se trata de roca sedimentaria de grano fino, conformada por capas que se fueron depositando una sobre otras, denominada roca madre, donde se alojaron los hidrocarburos. Su extracción implicaba tecnología y valores que la hacían inviable.
Dice Giuliani, et al (2015) que en 1997 se inauguró la era shale en el mundo, cuando se realizó la primera fractura hidráulica, y en el 2005 comenzó esta explotación en los EE.UU. Se publicaron los informes de esa experiencia y se aseguró que en Argentina existía el recurso. Hacia 2013, se ubica al país con ese bien potencial, detrás de China y cuarto en el mundo, liderados por Rusia (Giuliani, Adriana; Fernández, Néstor, et al, “La explotación en Vaca Muerta y el impacto socioeconómico en la provincia de Neuquén”, 2015).
La superficie de Vaca Muerta tiene 30 mil km2 (Departamento de Añelo), en la que tiene una activa participación YPF, que se asoció con Chevron (2013), dando lugar a los hechos por todos conocidos en momentos de la firma del convenio en el Legislativo provincial. Además del negocio para las empresas, se encuentra siempre presente el tema de la crítica por el método utilizado, denominado fracking (fracturación hidráulica) (Giuliani, Adriana; Fernández, Néstor, et al, op. cit.). Se trata de una técnica que obliga a perforar hasta 5000 metros en vertical, después varios km en horizontal. Se inyecta gua con arena y aditivos químico a gran presión. Ello hace que la roca se fracture y el hidrocarburo se libera a la superficie.
El crecimiento que se venía dando en 2019, frenado por los efectos negativos en las inversiones de la macroeconomía y luego el parate total por la pandemia del COVID-19, fijaba un máximo de 700 etapas de fractura por mes. A mayo del corriente año, se produjeron más de 1000 fracturas en petróleo y menos en gas, por los altos precios del Brent que llegó a estar por encima de los 70 U$S, más allá de las retenciones y otras variables, siguen siendo un mejor precio que en el mercado interno. El crudo Brent es el petróleo de indicación en el mercado europeo y una de las tres principales referencias para los inversores en petróleo (Más +Energía, 14/06/2021).
El megaproyecto de extracción no convencional se realiza básicamente, dentro de la cuenca neuquina y hubo una gran expectativa de parte de los gobiernos últimos, tanto de Cristina Fernández, como de Mauricio Macri. Dos años atrás, el porcentaje de explotación de Vaca Muerta era escaso y el país seguía dependiendo de la importación del bien (Acacio, Juan y Wyczykier, Gabriela, “Expectativas públicas y conflictos sociales en torno a los hidrocarburos no convencionales en Argentina: algunos apuntes sobre Vaca Muerta”, en Izquierdas, 2020, N° 49).
La cadena de valor de la explotación del recurso se organiza antes de la perforación hasta la refinería y pasa por ductos, insumos y plantas tratadoras de residuos. Se necesita de grandes inversiones e infraestructura, se articulan capitales nacionales y trasnacionales, en un entramado empresarial que se puede graficar en anillos: grandes operadores, empresas multinacionales y Pymes. Las diez petroleras con mayor cantidad de km2 en el primer anillo son: Total, Exxon, Shell y Vista Oíl and Gas. Entre las seis firmas nacionales se destaca YPF, que concentra la mayor porción de superficie explotada y la que más inversiones aportó (Bianco, Cecilia; Cabrera Cristiansen, Fernando; Martine, Esteban y Alvarez Mullally, Martín, La basura del fracking en Vaca muerta (Informe, en Izquierda diario- Taller Ecológico y OPSur, 2021).
En este contexto, se dan críticas y estudios que cuestionan no sólo el fracking en sí mismo como técnica de perforación, sino también se reactualiza permanentemente el problema de los derrames. Según Martine, Esteban, 2021, Neuquén. La basura del fracking en Vaca Muerta: un desastre ambiental exorbitante”, en Izquierda diario, 10/01/2021), es extensa el área de desechos tóxicos sin tratar. Las plantas de la Compañía de Saneamiento Recuperación de Materiales S.A. (COMARSA), en Neuquén (capital), tienen 44 has de un metro de altura y en Añelo, ocupan 46 has, repletas de material tóxico que provoca daños al ambiente y a las personas. Es una empresa que cobra millones, pero el único “tratamiento” que realiza es depositar residuos en piletones. Si bien fue denunciada la situación, entre otros, por una asociación de abogados, OPSUR, investigadores del tema como Svampa y Viale, la situación continúa. COMARSA ocupa ilegalmente tierras fiscales que recibió en cesión de las autoridades provinciales y municipales de Neuquén, en el Parque Industrial de Neuquén (PIN, de 17 has), a 4 km del centro de la ciudad. Debía irse en el 2017, nunca lo hizo y sí en cambio recibió otras 29 has en el departamento de Añelo, hechos que fueron denunciados por la población afectada, en particular el pueblo mapuce.
No sólo nunca se cerró la planta del PIN, sino que siguió ingresando recortes contaminados, depositados en las piletas sin impermeabilizarlas, a un promedio de 5/6 camiones por día. Lo grave de lo expuesto, es además, que la Subsecretaría de Ambiente de Neuquén, renovó a COMARSA las licencias ambientales, afirmando que está funcionando bien: el principal recaudador es el MPN. Según los autores mencionados, el principal recaudador en el 2015 de la campaña de Macri, fue el presidente de Treater S.A., otro de los basureros petroleros radicados en Añelo; tampoco nunca dijo nada, el Ministro de Ambiente Sergio Bergman. El discurso de estos órganos de gobierno comenzaron a cambiar desde el 2019, por ello, las denuncias se giran a la Nación. Las empresas que transportan residuos peligrosos a las piletas son, entre otras, YPF SA; PAN AMERICAN ENERGY, SCHELL, CHEVRON, TECNPETROL, PAMPA ENRGIA (Martine, Esteban, La izquierda diario, 10/01/2021).
En los estudios de evaluación ambiental, se muestra el peligro de la combinación químico + radiactivos cuyos efectos –en residuos que no son manejados adecuadamente– produjeron derrames (una de la más importante fue la del área Bandurria Sur, 2018, YPF), con enormes consecuencias en las napas de aguas. Parte de los residuos son generados por las etapas de fractura, el fracking, una de las principales características de los pozos no convencionales.
Dice Fernando Castro que “entre el 2016 y el 2019 hubo un aumento del 83% en el volumen de desechos sólidos, en su mayoría, por la perforación de pozos convencionales. Mientras en el primer año se registraron 175.225 metros cúbicos (m3), en el último de los períodos fueron 321.500 m3 en ese rubro. En el mismo lapso, se pasó de registrar 28.754 m3 de residuos líquidos a 1.706.221 m3, un enorme impulso que tiene que ver con la aplicación de las nuevas normativas provinciales que obligaron a las empresas a declarar de un modo más preciso el agua de retorno de los pozos y el tratamiento al que se someten estos desechos” (Más +Energía, 11/06/2020).
En este orden, las compañías, petroleras que operan en Vaca Muerta utilizan miles de metros cúbicos de agua, recurso clave del fracking, del río Neuquén, Limay y el Colorado en menor escala. El negocio está en el precio del canon que pagan de adelanto anual según necesidades declaradas por las empresas; es decir, el agua tiene precio. El valor pasó de $ 3.62 a $ 4.90 por metro cúbico declarado. Una compañía debe pagar a la provincia el 50% de canon de agua “cada enero, siempre que superó los 500 mil pesos…” (Ibíd). Es decir, el agua vale, hay valores máximos para cada aporte de río; las modalidades de control son declaraciones juradas anuales (sic).

Fuente: https://ovacen.com/fracking-fracturacion-hidraulica/

El fracking, permite que los hidrocarburos atrapados en la formación fluyan hacia la superficie. Se observan las cuatro capas en la que sucesivamente se extrae gas metano de carbón, gas convencional, petróleo convencional y el shale gas/ tight oil, por ello, para arribar a este recurso no convencional, se hace en pozos horizontales.
El Observatorio Petrolero Sur (OPS), el Taller Ecologista y el Frente de Izquierda, entre otros, presentaron un informe cuestionando el accionar de la Subsecretaria de Ambiente de Neuquén. Sobre las graves irregularidades que registró una de las empresas encargadas de tratar los residuos hidrocarburíferos, COMARSA, en Vaca Muerta, respondió el organismo neuquino, reconociendo que hubo anomalías. Del informe se desprende también, en función de la denuncia, que suspendió la utilización de hornos por la emisión de humo oscuro, aunque la empresa no respetó esa sanción y puso en peligro a la población contaminando el aire con dioxinas y material particulado.
Pero el dato más relevante es que “los gobiernos provinciales, municipales y nacionales tuvieron conocimiento cabal de los graves hechos de contaminación registrados. Lejos de poner un límite, favorecieron el accionar de la empresa, por acción y omisión“. Los autores del informe confirmaron que COMARSA tuvo un trato preferencial por parte de las oficinas gubernamentales. Es decir, los residuos sólidos semisólidos y parte de los líquidos son tratados en basureros petroleros. Las basuras, además de contener los químicos utilizados en todo el proceso de perforación y fractura, suelen traer sustancias alojadas en el subsuelo, como metales pesados (mercurio, cromo, plomo, cadmio y arsénico) o materiales radiactivos de origen natural (uranio, torio, radio y radión) (Río Negro, 10/06/2021).
En definitiva, la defensa y protección del territorio, llevó a la criminalización de la protesta y los vecinos, productores rurales, comunidades mapuce, se movilizan y bloquean calles, realizan acciones judiciales tendientes a impedir el avance destructivo del fracking, cuestionando las acciones de las empresas hidrocarburíferas y solicitando a los gobiernos (provincial y nacional) –sin éxito– el cuidado del medioambiente.

Vista de los piletones de residuos de COMARSA en el PIN, cercano a la ciudad de Neuquén. Fuente: OPSur, 17/12/2020

* Argentina, GT Crisis y Economía Mundial, Cehepyc/Clacso. Docente de Posgrado e investigadora del IPEHCS (Instituto Patagónico de Estudio de Humanidades y Ciencias Sociales)-CONICET, UNCo. Neuquén, Argentina.