PARAGUAY: CRISIS, AJUSTE Y TERCER AÑO DE GOBIERNO STRONISTA                   

Alhelí González Cáceres* 

Mario Abdo Benítez: El presidente de Paraguay evita ser destituido ante la  petición de un juicio político por el manejo de la pandemia | Internacional  | EL PAÍS
Fuente: El País

La dictadura nunca derrotada

El 15 de agosto se cumplieron tres años del gobierno de Mario Abdo Benítez, hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner, cuya familia se apropió de tierras públicas y forjó su fortuna de manera ilegal e ilegítima. Durante el régimen dictatorial se adjudicaron ilegalmente 7.851.295 de hectáreas de tierras públicas, de las que se benefició hasta Anastasio Somoza (Comisión de Verdad y Justicia, 2008).

La llamada “transición a la democracia” se caracterizó por la continuidad del stronismo sin Stroessner y a diferencia de los demás países de la región, en Paraguay los represores nunca fueron juzgados, ni los bienes robados al Estado fueron recuperados.

La hegemonía de la principal organización política que sostuvo al régimen dictatorial continuó marcando el devenir de una “transición” que nunca superó las rémoras tiránicas del pasado reciente, como no podía ser de otra manera, pues, las prácticas dictatoriales durante 35 años de terror, forjaron una sociedad que encuentra en el totalitarismo y el autoritarismo la forma “correcta” de dirigir los destinos de la patria.

En el contexto de una “democracia” nunca consolidada es que nos encontramos en el segundo año de crisis sanitaria a causa de la pandemia por Covid-19, aunque la crisis, ciertamente, no inicia con esta declaración.

Una economía en crisis permanente

Antes de declararse el Estado de emergencia, el país atravesaba por una grave crisis, no sólo sanitaria, sino alimentaria, ambiental y económica, resultado de un modelo productivo excluyente y expoliador.

Durante el primer semestre del año 2021, Paraguay mantuvo una de las cifras más altas de fallecidos de la región, únicamente por detrás de Surinam. A la destrucción a la que durante décadas fue sometido el sistema sanitario se añadió la incapacidad de gestión del gobierno para adquirir las vacunas.

A finales de agosto de2021, el país registra más de 15.633 muertes y 460 mil casos confirmados, con un ligero aplanamiento en la curva de muertes y contagios luego de meses de desolación en los hospitales públicos (Our World in Data, 2021).

En el año 2019, antes de declararse la emergencia sanitaria, Paraguay había cerrado el ejercicio fiscal en recesión técnica, con un estancamiento y caída de las principales variables económicas, la ligera recuperación que había iniciado a principios del primer trimestre del 2021 se vio opacada por la declaración de pandemia (SEP-Paraguay, 2020).

A la caótica situación sanitaria y económica se añade la continuidad de la política de endeudamiento como mecanismo para financiar el déficit público que, al cierre del año 2020 representó el -4% del PIB (Ministerio de Hacienda, 2021).

Análogamente, el saldo de la deuda pública al cierre del mes de julio fue de 13.110 millones de dólares, equivalente al 34% del PIB, de los cuales el 85% corresponde a deuda externa, superando incluso las reservas internacionales del país (SEP-Paraguay, 2021).

El acelerado ritmo de endeudamiento condujo al aumento de los costos del servicio de la deuda, ascendiendo a 1.083,3 millones de dólares al cierre del primer semestre. Situación claramente alarmante ya que compromete la sostenibilidad financiera del Estado a largo plazo y reduce el margen de maniobra para la política fiscal, transfiriendo cada vez mayores recursos a los capitales extranjeros (SEP-Paraguay, 2021).

Gráfico 1.

Evolución de la deuda pública en miles de dólares (2010-2021)

     Fuente: Elaboración propia con base en las estadísticas del Ministerio de Hacienda.

https://www.eonomica.gov.py

Según el Ranking Moody’s los títulos de deuda emitidos por el Estado cuentan con una clasificación Ba1 (estable). Este clasificador ubica a los bonos en el Grado de no inversión, lo que verifica el grado especulativo de la deuda pública.

Esta situación es particularmente alarmante dado el pequeño volumen de la economía, la elevada dependencia del sector externo, la predominancia del modelo primario exportador, un régimen tributario regresivo, la ineficiencia en el gasto público y los elevados niveles de evasión fiscal.

Gráfico 2.

Presión Tributaria en millones de guaraníes (2009-2021)

                                                      Fuente: Recaudación Tributaria, Subsecretaría de Estado de Tributación.

https://www.set.gov.py/portal/PARAGUAY-SET/Home/est

En esta línea, el mayor peso de la recaudación tributaria recae sobre impuestos indirectos, mientras que los gravámenes del sector agroexportador son irrisorios, al tiempo que se encuentran vigente la ley de devolución del IVA y la Ley de Garantía a las Inversiones que estipula entre otras cosas, exenciones fiscales durante 20 años, así como la libertad de repatriar el 100% de las utilidades. (Costa, González, & Levy, 2018)

Históricamente el país ha tenido la presión tributaria más baja de la región, situada en torno al 10%, muy por debajo del promedio regional de 22%. Análogamente, el mayor componente de los ingresos del fisco proviene del IVA, representando el 60% de la recaudación total. Con la declaración del Estado de Emergencia se suspendieron las recaudaciones y el Estado otorgó mayores exenciones a sectores que históricamente han aportado muy por debajo de las utilidades generadas, como es el caso del agronegocio, cuyo aporte al Fisco representa apenas el 0,91% del total recaudado. (Costa, González, & Levy, 2018).

El discurso del país que “exporta” alimentos, esconde en realidad la destrucción del aparato productivo y el consecuente deterioro de las condiciones de vida de la clase obrera. El mes de julio cerró con un saldo de la Balanza Comercial de -1.408,63 millones de dólares, evidenciando el deterioro de la capacidad productiva y la elevada dependencia hacia el sector externo. (SEP-Paraguay, 2021)

La importación de alimentos ha sido la que más ha crecido. La exportación del 99% de la carne presiona al alza de los precios y al aumento de las importaciones para satisfacer la demanda interna. Situación que ha provocado un incremento considerable en el precio de la canasta básica, acumulando una inflación del 2,7%. (SEP-Paraguay, 2021)

Por otra parte, el deterioro de las condiciones de vida de la clase obrera se observa en el 26,9% de la población que vive bajo el umbral de pobreza, siendo mayor en zonas rurales alcanzando un 34%. (SEP-Paraguay, 2021)

A esta ofensiva del capital se añade el intento de privatización del sistema previsional, que, bajo el argumento de la insostenibilidad fiscal, se plantea la incorporación del sistema de cuentas individuales, y la ampliación de la edad jubilatoria. (SEP-Paraguay, 2021)

En suma, el modelo productivo vigente genera enormes perjuicios al ambiente, un excedente de fuerza de trabajo que es expulsada de sus territorios y condenada a la marginalidad social, siendo insostenible incluso económicamente.

 


* Paraguay, GT Crisis y Economía Mundial, Presidenta de la Sociedad de Economía Política del Paraguay e Investigadora del Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios-CERI.