MÉXICO: LA EXPANSIÓN DE LAS CONCESIONES

MINERAS EN EL SIGLO XXI

Pasta de Conchos: 12 años de impunidad para Grupo México - Pie de Página
Fuente: pie de página

Josefina Morales* e Isidro Téllez**

Según las cuentas nacionales, la minería, incluyendo petróleo, contribuyó en el primer trimestre de este año con 867 mil millones de pesos, a precios de 2013, que representan 4.9% de la economía nacional, solo la minería contribuye con 1.5% y la siderurgia y metalurgia alrededor del 1.6%, por lo que, en total, estos dos sectores representan alrededor del 3% de la economía, equivalentes a la contribución de la agricultura y a más del 10% de la producción industrial.

La minería, históricamente, ha sido una actividad fundamental en la economía nacional. Durante la colonia, la explotación del oro y la plata fue la actividad extractivista exportadora más importante; en el porfiriato la explotación minera, fundamentalmente de metales industriales exportados hacia Estados Unidos, fue también determinante; hasta los años treinta contribuía con el 9% de la economía nacional. Actividad que también ha sido caracterizada como enclave, es decir actividad expoliadora que no tiene encadenamientos productivos con otros sectores nacionales.

La industrialización del país, después de la segunda guerra mundial contó con la participación estratégica del Estado, que impulsó la constitución de la siderúrgica Altos Hornos de México y en los años cincuenta con el complejo industrial de Ciudad Sahagún. La mexicanización de la minería, hacia finales de los años cincuenta, y, porteriormente, la privatización del sector a mediados de los años ochenta, permitieron la consolidación de cinco de las compañías más importantes del país, todas con participación mayoritaria del capital nacional (más del 50%): Grupo México de Germán Larrea Mota Velasco, Industrias Peñoles (Grupo Bal) de Alberto Baillères González, Altos Hornos de México (Grupo Acerero del Norte) de Alonso Ancira y Xavier Autrey, Minera Frisco (Grupo Carso) de Carlos Slim Helú; y Minera Autlán de José Antonio Rivero Larrea.

Si bien desde 1992, cuando se modificó la Ley Minera, la superficie concesionada comenzó a crecer, en especial durante la administración del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) cuando las hectáreas en concesión ascendieron a 992 783, es hasta la primera década del siglo XXI que se registró el aumento inédito de la superficie concesionada. Dicha tendencia fue mucho más pronunciada entre 2007 y 2012, durante el gobierno del panista Felipe Calderón, cuando en promedio se entregaron concesiones mineras por 3 587 hectáreas por año, lo que coincidió con el periodo de altos precios internacionales de los metales preciosos y con el aumento de su valor potencial.

Al amparo de la legislación de corte salinista, durante la administración de Vicente Fox (2000-2006) el número de concesiones se quintuplicó al registrarse un total de 12 742, mientras que la superficie se multiplicó por ocho al cubrir cerca de ocho millones de hectáreas (4.07% del territorio nacional). Este excepcional incremento de la superficie concesionada se intensificó en las entidades históricamente productoras de minerales (Zacatecas, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Durango y Guanajuato), al mismo tiempo que se expandió hacia aquellas que carecían de tradición como Chiapas o Morelos.

Cuadro 1. Superficie concesionada vigente a la minería por entidad federativa, 2018

EntidadSuperficie concesionada (Ha)Porcentaje respecto a la  superficie estatalPorcentaje respecto a la superficie nacional concesionada
Sonora5 7303215.8
Coahuila3 8732610.7
Durango3 362279.3
Chihuahua3 156138.7
Zacatecas2 956398.1
Baja California2 666367.3
Jalisco2 664347.3
Sinaloa1 736304.8
Guerrero1 431233.9
Michoacán1 357233.7
Chiapas1 122153.1
San Luis Potosí1 074183.0
Nayarit736262.0
Colima255440.7

Fuente: Elaboración propia con base en Secretaría de Economía.

El proceso de privatización del subsuelo mexicano adquirió un nuevo e inédito impulso durante el sexenio del presidente Felipe Calderón (2006-2012). La superficie concesionada se disparó a más de 21 millones de hectáreas (11% de la superficie continental de México), principalmente durante el año 2008 en que estalló la crisis económica mundial. Sonora, Chihuahua de la frontera norte del país; Durango y Zacatecas del centro norte y Jalisco en el centro occidente, figuraron de nuevo entre los estados que concentraron el mayor número de hectáreas concesionadas. Sin embargo, la expansión territorial de la minería se acentuó también hacia entidades que carecían de tradición minera, lo que incluyó zonas urbanas, áreas naturales protegidas, zonas arqueológicas e incluso porciones del lecho marino en las costas de Chiapas y Baja California Sur.

Durante la administración del presidente Enrique Peña (2013-2018) se otorgaron 4.1 millones de hectáreas en nuevas concesiones, esta superficie fue casi tres veces mayor que la entregada por sus tres antecesores priistas, que en conjunto concesionaron 1 481 694 hectáreas en 18 años. De manera que actualmente hay entidades como Zacatecas e incluso Colima que figuran con casi la mitad de su territorio concesionado para la minería (Cuadro 1).

Y, como en la colonia, esta expansión territorial de la actividad minera estuvo motivada por la fiebre de los metales preciosos. La extracción de oro fue el caso más emblemático, al representar 27.7% del valor de la producción minero-metalúrgica en 2019, cuando en la década de 1980 apenas registraba 3.8% del total nacional.

Dicha “aurificación” de la minería mexicana también se expresó en un cambio notable en términos del volumen producido. De registrar en enero de 1980 un total de 530 kilogramos (kg), la producción de oro al primer mes de 2001 fue de 1 881 kg, mientras que en el tercer mes de 2021 alcanzó los 7 118 kg. De manera que entre 2006 y 2018, se estima que se extrajeron 1 059 toneladas de oro, equivalente a casi seis veces lo extraído en 300 años del periodo colonial. Esta tendencia fue replicada por la producción de plata al registrar un volumen total de 48 626 toneladas en el mismo periodo.

Hasta marzo de 2018, según la Secretaría de Economía, se estima que la superficie concesionada en México para la actividad minera fue de 21 millones hectáreas (35.8 millones de hectáreas si se agregan los títulos cancelados), lo que equivale a 11.2% del territorio nacional. La mitad de esta enorme superficie corresponde a tierras de propiedad ejidal y comunal.

Detrás de esta inédita expansión territorial de la minería se encuentran 14 compañías, que en conjunto controlan 28% de la superficie otorgada en concesión en el país mediante 5 155 títulos mineros (15.5% del total nacional), pagando un gravamen baladí de entre 0.2 y 6 dólares por hectárea. En un hecho que recuerda a los latifundios agrarios del Porfiriato, Altos Hornos de México e Industrias Peñoles resaltan como las mayores compañías concesionarias. En conjunto concentraron prácticamente dos de cada diez hectáreas otorgadas en concesión (Cuadro 2).

Las 3.5 millones de hectáreas concesionadas que posee Altos Hornos de México, se distribuyen principalmente en la región carbonífera entre los estados de Coahuila y Nuevo León y, en menor medida, en Durango, Chihuahua, Oaxaca, Sonora, Hidalgo y Michoacán. Industrias Peñoles, por su parte, controla 3.3 millones de hectáreas concesionadas (incluidas las otorgadas a su filial Fresnillo Plc), distribuidas en 22 entidades federativas, concentrándose en Zacatecas, Sonora, Durango y Chihuahua, lo que coincide geográficamente con las provincias metalogenéticas Sierra Madre Occidental, Sierra Madre Oriental y Mesa Central.

Las nueve compañías extranjeras controlan en conjunto 1.3 millones de hectáreas, área similar al territorio del estado de Querétaro, lo cual representa 3.6% de la superficie concesionada nacional. Newmont Goldcorp y Argonaut Gold son las compañías que poseen la mayor superficie con 317 590 y 313 037 hectáreas, respectivamente.

Cuadro 2. Principales compañías con concesiones mineras en México, 2018

Grupo mineroSuperficie (miles de ha)Participación respecto de la superficie concesionada nacional (%)Número de títulosParticipación respecto del total nacional (%)
Altos Hornos de México3 57610.03941.2
Grupo Peñoles3 3069.22,2806.8
Minera Frisco1 0603.08332.5
Grupo México6931.98342.5
Autlán190.1600.2
Newmont Goldcorp3170.92960.9
Agnico Eagle1910.5440.1
Pan American Silver1610.41220.4
First Majestic570.2300.1
Argonaut Gold3130.91220.4
Coeur Mining640.2300.1
Alamos Gold1080.3610.2
Great Panther460.1270.1
Fortuna Silver Mines520.1220.1
Subtotal9 96227.85,15515.5
Total35 891100.033 303100.0

Fuente: Elaboración y cálculos propios con base en Secretaría de Economía.

La lucha de los trabajadores mineros a lo largo de este siglo ha sido, como se sabe en el país, una de las más combativas; ha realizado el mayor número de huelgas y ha obtenido los mayores incrementos salariales. El reparto de utilidades ha sido uno de los rubros más conflictivos, pues el sector empresarial ha rechazado una y otra vez este derecho; sin embargo, la lucha minera ha logrado mantener sus derechos.


* México, GT Crisis y Economía Mundial, Investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM y presidenta de SEPLA.

** México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Economista y Doctor en Geografía, UNAM.